Obesógenos, o el porqué no se consigue adelgazar.

¿Por que mucha gente a pesar de hacer dieta y mucho ejercicio no consigue adelgazar?

En la última década hay una hipótesis que está cogiendo cada vez más fuerza, es la teoría de los obesógenos o  sustancias químicas que polucionan el ambiente y que potencialmente interfieren en la adipogénesis.

En los últimos treinta años los niveles de obesidad se han disparado, y algunos datos no confirman que exista una correlación entre este aumento y los cambios en el estilo de vida, que hasta el momento venía siendo la primera hipótesis, como ha sucedido en algunos países desarrollados donde la ingesta ha disminuido no siendo así los niveles de obesidad, o incluso algunos países subdesarrollados. Incluso ha trascendido a otras especies que comparten hábitat con los seres humanos como son perros y gatos, donde también se ha constatado en algunos países un aumento de la obesidad de estas mascotas.

En la Unión Europea existen unos 600.000 productos químicos, los principales controles que se realizan en torno a ellos están relacionados con su interacción en la salud humana, principalmente su efecto cancerígeno o alergénico, dejando de lado otras posibles interacciones menos directas con la salud.

Los potenciales obesógenos que se están estudiando son el dietilestilbestrol (DES), la ginesteína, el bisfenol-A, los derivados orgánicos de estaño y los ftalatos. Los tres primeros actúan principalmente sobre los receptores estrogénicos y los derivados orgánicos del estaño y los ftalatos interfiriendo en los peroxisomas que intervienen en el metabolismo de las grasas. Estos obesógenos pueden estar presentes en el ambiente y en los alimentos, y se han llegado a encontrar correlaciones positivas entre los niveles de obesógenos en el organismo y el IMC.

Hay que puntualizar que estas sustancias también podrían estar modulando los procesos naturales de adipogénesis, y potenciando los efectos adversos de una mala alimentación o falta de actividad. Así mismo estas sustancias podrían estar ejerciendo un efecto sinérgico o aditivo entre ellas.

Estos obesógenos estarían presentes en muchos elementos cotidianos desde envases de alimentos, productos de limpieza e higiene, prendas de vestir hasta el mismo ambiente.

Para finalizar hay que decir que a pesar de que las evidencias proceden de muestras en tejidos y animales en experimentación todavía no hay resultados en humanos que confirmen esta hipótesis, siendo necesarios estudios epidemiológicos que demuestren la relación causal.

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Comentarios

JuanFran Herrera
Psicólogo, blogger aficionado y enamorado del Fitness.
Machacándome con los hierros desde hace más de 20 años.
En el fitness estoy convencido de que el problema no es lo que la gente NO sabe, sino lo que creen que saben y no es cierto.

- Y recuerda que sin sacrificio no hay victoria -

JuanFran Herrera

Psicólogo, blogger aficionado y enamorado del Fitness. Machacándome con los hierros desde hace más de 20 años. En el fitness estoy convencido de que el problema no es lo que la gente NO sabe, sino lo que creen que saben y no es cierto. - Y recuerda que sin sacrificio no hay victoria -